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Maduro ficha a un defensor de la ‘guerra económica’ como ministro de Economía

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela
viernes 08 de enero de 2016, 01:00h
El presidente de la República designó a Luis Salas como ministro de Economía Productiva y Vicepresidente del Área Económica. Sociólogo de profesión, en el último año se sumó al círculo de asesores del jefe de Estado.
El presidente de la República designó a Luis Salas como ministro de Economía Productiva y Vicepresidente del Área Económica. Sociólogo de profesión, en el último año se sumó al círculo de asesores del jefe de Estado. Cree en la tesis de la “guerra económica”, califica como “política exitosa” el control de cambio aplicado desde 2003 y asegura que “no puede haber un tipo de cambio único”. Además, considera a la clase empresarial venezolana un “tumor económico” y sostiene que la tasa de ganancia de los empresarios es la causante de la inflación.



Nicolás Maduro le cierra la puerta a la rectificación económica. Si las reformas vía Habilitante de las leyes del Banco Central, del impuesto sobre la renta o del régimen cambiario fueron un indicio de que seguirá la política de control y el financiamiento monetario del déficit, el nombramiento de Luis Salas Rodríguez como ministro de Economía y Vicepresidente del Área Económica anuncia la profundización del modelo.



“Le he dado al profesor universitario Luis Salas la responsabilidad de ser el ministro de Economía Productiva y nuevo vicepresidente de Economía de la República Bolivariana de Venezuela”, anunció anoche Nicolás Maduro.



Salas, de 39 años de edad, es sociólogo de la Universidad Central de Venezuela y director del Centro de Estudio de Economía Política de la Universidad Bolivariana de Venezuela. Ganó espacio dentro del círculo de asesores de Maduro en el último año, junto a figuras como las del economista venezolano Tony Boza y su colega español Alfredo Serrano Mancilla. Salas, Boza y Mancilla forman una tríada de defensores de la tesis de la “guerra económica” y del modelo económico levantado por Hugo Chávez. “El nuevo vicepresidente económico y ministro de economía productiva en Venezuela es Luis Salas @salasrluis76. Un gran acierto”, celebró Mancilla en Twitter.



“Ha estudiado a mayor profundidad los fenómenos del rentismo y su agotamiento, y los fenómenos de la guerra económica (…) Lo he venido conociendo en el transcurso del último año y ha estado incorporado a todos estos seminarios económicos”, acotó el presidente de la República a modo de presentación. En diciembre Maduro le había encargado coordinar el congreso económico del Psuv, junto a Boza y a Jesús Faría, quien ayer también fue nombrado como ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera.



En su blog https://surversion.wordpress.com/ https://surversion.wordpress.com , Salas publicó un artículo titulado “¿Cómo salir del laberinto? Profundizar y no claudicar en la agenda alternativa bolivariana”, que resume la propuesta que expuso en la reunión del Psuv. En el escrito señala a la “guerra económica” como responsable de la derrota electoral del Gobierno, culpa a la “derecha” de planificar esa situación, enumera algunas medidas y propone como salida a la coyuntura que el chavismo debe “reafirmarse” y ser un “bloque de poder transformador anticapitalista”.



Sobre temas como el de la corrección del sistema cambiario, Salas afirma que “la derecha ha sido muy hábil a la hora de posicionar la polémica cambiaria de modo fetichista” y sentencia que “el mercado cambiario debe regularse lo mismo que los precios de los bienes y servicios de consumo masivo y además no puede haber un tipo de cambio único”.



“La polémica actual por el tipo de cambio es un montaje ideológico con el propósito de empujar una megadevaluación que termine por derrotar al bolívar fuerte frente al dólar, castigando a quienes no tienen dólares y a la mayoría asalariada, mientras se premia a los especuladores y estafadores. Una devaluación de este tipo supondría una claudicación de la política y la entrega del país a los designios de las agencias financieras globales con sus ramificaciones internas”, argumenta.



Sostiene que el control de cambio aplicado desde 2003 ha sido una “política exitosa” y que “si en la actualidad no funciona como se espera”, hay que “mejorarlo, fortalecerlo, actualizarlo, pero no quitarlo”. Se decanta por un “sistema dual” con la paridad de 6,30 bolívares por dólar “acompañado con otra modalidad más alta, aplicada a turistas y a bienes suntuarios”.



Además enumera medidas como “introducir la indexación de los salarios a las tasas ganancias” a través de la Ley del Trabajo, “ampliar la política de precios justos”, “llamar a un congelamiento de precios” para detener la “carrera hiperespeculativa”, incorporar a la población en campañas para la defensa de la política de “precios justos”, “consolidar la red pública de distribución” y “tener una verdadera política comunicacional en materia económica”, entre otras.



En otro artículo, publicado recientemente (http://linkis.com/www.celag.org/ezljx), Salas celebró que en la reforma de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, promulgada vía Habilitante por Maduro, se haya eliminado el ajuste por inflación. “El ajuste por inflación en la legislación fiscal venezolana forma parte del legado de fechorías y triquiñuelas dejado nada menos que por Pedro Tinoco (…) El ajuste por inflación consiste en una jugarreta contable que tienes efectos patrimoniales pero también fiscales, en la medida en que hace que el patrimonio se ajuste hacia arriba apreciándose según la inflación, pero los impuestos que se pagan –cuando se pagan- hacia abajo por la misma causa”.





Una de las principales tesis que defiende Salas es que la inflación es consecuencia de la tasa de ganancia de los empresarios, tal y como expuso en otra publicación titulada “22 claves para entender y combatir la guerra económica” (http://www.fundayacucho.gob.ve/wp-content/uploads/2015/10/Folleto-Guerra-Economica.pdf), editado en 2015 por la editorial estatal El Perro y la Rana.



“La inflación no es una distorsión de los mercados. Es una operación de transferencia de los ingresos y de la riqueza social desde un(os) sector(res) de la población hacia otro(s) por la vía del aumento de los precios. En lo fundamental, esta transferencia se produce desde los asalariados hacia los empresarios, pero también desde una fracción del empresariado hacia otra fracción de los mismos (…) La inflación es el correlato económico del fascismo político”.

En ese trabajo, el hoy ministro de Economía carga contra el sector privado y organizaciones gremiales como Fedecámaras, Consecomercio y Venamcham. “La clase “empresarial” venezolana es una clase vividora y malcriada que a lo largo del tiempo se convirtió en un tumor económico que vive y subsiste de la renta petrolera y la expoliación del salario de los trabajadores y trabajadoras a través de la especulación”.



Ahora le toca a Salas conducir la economía del país.
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