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18 de septiembre de 2019, 2:46:02
REPORTAJE

El ex-militar Pérez Molina encabeza las encuestas


Guatemala acude a las urnas en un contexto marcado por la violencia

Por Americaeconomica.com

Este fin de semana se celebran unas tensas elecciones presidenciales en Guatemala. La presencia constante de la violencia en el pequeño país centroamericano, junto con la ausencia del partido gobernante en los comicios, marcarán un encuentro con las urnas en el que el general retirado Otto Pérez Molina lleva la delantera. Todos los candidatos, con más o menos virulencia, prometen una lucha férrea contra la corrupción. Mientras tanto, el elegido se convertirá en el presidente mejor pagado de América Latina.


Este fin de semana se celebran unas tensas elecciones presidenciales en Guatemala. La presencia constante de la violencia en el pequeño país centroamericano, junto con la ausencia del partido gobernante en los comicios, marcarán un encuentro con las urnas en el que el general retirado Otto Pérez Molina lleva la delantera. Todos los candidatos, con más o menos virulencia, prometen una lucha férrea contra la corrupción. Mientras tanto, el elegido se convertirá en el presidente mejor pagado de América Latina.



Pérez Molina, líder del Partido Patriota (PP), promete “mano dura” para combatir la violencia que afecta a los guatemaltecos. Perdió las elecciones de 2007 ante Álvaro Colom, que pretendía permanecer en el poder de la mano de su mujer Sandra Torres. El partido oficialista, sin embargo, no concurrirá a las elecciones después de que la Corte Constitucional echó por tierra la solicitud de esta al ratificar que Torres incurrió en “fraude de ley” al divorciarse el pasado mes de abril de Colom para evadir la prohibición constitucional que impide a los familiares del gobernante en funciones aspirar a la primera magistratura.



Los diez aspirantes a la presidencia han aprovechado los últimos días que les quedan para convencer a los guatemaltecos de que les concedan sus votos, antes de que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) haya dado por concluida la campaña este viernes a mediodía.



El candidato que encabeza las enceustas, Pérez Molina, ha insistido en la necesidad de que las elecciones se salden un una sola ronda de votaciones para evitar “gastos innecesarios” durante una eventual segunda vuelta. Sin embargo, a este militar no le saldrían las cuentas en una sola ronda ya que no obtendría el 50% más uno de los votos válidos que necesita para hacerse con la Presidencia.



Militar retirado, ya estuvo una vez a punto de proclamarse ganador de la contienda electoral. Fue en 2007, pero Álvaro Colom le arrebató el puesto. En esta ocasión, la salida de la contienda electoral de la ex primera dama de Guatemala, Sandra Torres, obligó a la reconfiguración del panorama electoral, que ha beneficiado al abogado populista Manuel Baldizón, del partido Líder y que promete, entro otras cuestiones, implantar la pena de muerte, crear un impuesto de 5% para todos, reducir en un 30% el salario del presidente o seguir con los programas sociales de Colom



En tercer se sitúa el académico de derechas Eduardo Suger, del partido Creo, que no tiene posibilidades de alcanzar la presidencia. Según las encuestas de última hora, la intención de voto en un 42,6% con Pérez Molina, en un 26,2% con Baldizón y en un 14% con Suger. Se alzará con la presidencia en sustitución de Colóm, cuya presidencia no será por nada excesivamente bueno para el país.



Por el contrario, un suceso, hace ahora dos años, tiene todos los visos de ser lo que los ciudadanos recuerden de la misma. Por aquellas fechas, un vídeo se hizo muy popular en todo el mundo. El abogado Rodrigo Rosemberg denunciaba supuestos casos de corrupción llevados a cabo por la pareja presidencial. En el mismo advertía de que el video solo se haría público si él era asesinado. Culpaba, a su vez, al matrimonio Colom de ser los inductores de su posible asesinato. El vídeo llegó a las televisiones poco después de que fuera tiroteado cuando paseaba en bicicleta por su barrio.



La violencia está tan arraigada en la sociedad guatemalteca que no entiende de posiciones sociales o estatus económicos. No en vano, según la denuncia que realizaba Rosemberg, un empresario de éxito en el país, Khalil Mussa, y su hija Marjorie Mussa, también habrían sido asesinados, en abril de 2009, a manos de los sicarios de los Colom y sus colaboradores. Ninguna de estas cuestiones fueron probadas o juzgadas. La impunidad con la que se cometen los asesinatos, solo tres de cada diez son juzgados y resueltos, ha arrastrado al país a una situación insostenible. Tal vez por eso, la corrupción y la violencia se han convertido en los principales temas de discusión para los candidatos.

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