Ecuador pierde el 48,1% de sus glaciares en 40 años

EcoCiencia advierte de una pérdida irreversible de hielo con impacto en el agua, la biodiversidad y los ecosistemas andinos.

Vista del nevado Cayambe en Ecuador con glaciares y rocas

El nevado Cayambe, ubicado en Ecuador, es conocido por su impresionante paisaje montañoso y sus glaciares

Ecuador ha perdido el 48,1% de sus glaciares en los últimos 40 años, según EcoCiencia. El caso más extremo es el del Carihuairazo, cuyo glaciar pasó de 69 hectáreas en 1985 a cero hectáreas en 2024.

La desaparición de estas masas de hielo confirma una tendencia global que preocupa a la comunidad científica por sus efectos sobre la disponibilidad de agua, los ecosistemas de alta montaña y las comunidades que dependen de estos recursos. Naciones Unidas declaró 2025 como Año Internacional de la Conservación de los Glaciares y proclamó el 21 de marzo como Día Mundial de los Glaciares.

El retroceso golpea a todos los volcanes analizados

El especialista Juan Miguel Espinosa, de la Fundación EcoCiencia, advierte de que las consecuencias de la pérdida de glaciares en Ecuador pueden ser “críticas” y “severas”, especialmente en épocas de sequía.

Ecuador ha perdido casi la mitad de su superficie glaciar en cuatro décadas, con un impacto directo sobre las reservas naturales de agua dulce

Glaciar o volcán Pérdida estimada en 40 años
Ecuador, conjunto de glaciares 48,1%
Carihuairazo 100%
Iliniza Sur 92,3%
El Altar 59,5%
Cotopaxi 54,4%
Antisana 42,9%
Cayambe 41,9%
Chimborazo 39,5%

El Carihuairazo, el caso más extremo

El glaciar del Carihuairazo es el ejemplo más grave del retroceso. Según EcoCiencia, su superficie pasó de 69 hectáreas en 1985 a cero hectáreas en 2024, aunque en 2025 se detectaron cinco hectáreas de nieve temporal que no equivalen a una recuperación real del glaciar.

La nieve registrada en 2025 generó una apariencia de recuperación, pero los expertos subrayan que no se trata de hielo glaciar consolidado

Espinosa explica que los glaciares de la cordillera occidental, como Iliniza Sur, Carihuairazo y Chimborazo, sufren con más intensidad los cambios recientes porque reciben menos humedad que los volcanes de la cordillera oriental.

Una tendencia considerada irreversible

El experto señala que revertir esta situación exigiría una precipitación de nieve continua y un descenso sostenido de las temperaturas durante años, décadas o incluso siglos. Por ello, considera que la pérdida de glaciares mantiene una trayectoria irreversible.

La recuperación de los glaciares exigiría cambios climáticos sostenidos durante periodos muy largos, algo que los científicos no observan en la tendencia actual

EcoCiencia también alerta de que los incendios forestales aceleran el deshielo, ya que las partículas oscuras de ceniza se depositan sobre el hielo y aumentan la absorción de radiación solar.

Impacto sobre el agua y los ecosistemas andinos

La desaparición de los glaciares tiene implicaciones directas para Ecuador por su efecto sobre la disponibilidad de agua, los sistemas productivos andinos, los ecosistemas de alta montaña y las comunidades locales.

Además, los estudios citados por EcoCiencia apuntan a la presencia de microplásticos en zonas glaciares, un fenómeno que podría alterar la dinámica interna del hielo y agravar los efectos del calentamiento.

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