El Comité de Política Monetaria decidió por unanimidad reducir la tasa básica de interés de Brasil, que hasta ahora se situaba en el 14,75% anual. Se trata del segundo recorte consecutivo después del movimiento iniciado en marzo.
Brasil encadena dos recortes de tipos
La rebaja mantiene abierto el ciclo de relajación monetaria, aunque el propio Banco Central ha evitado comprometer nuevas bajadas. El organismo subrayó que las próximas decisions dependerán de la evolución del escenario internacional y de su impacto sobre la inflación.
Brasil reduce la tasa Selic hasta el 14,50% anual, pero el Banco Central enfría las expectativas de nuevos recortes rápidos.
| Indicador | Dato |
|---|---|
| Tasa Selic anterior | 14,75% anual |
| Nueva tasa Selic | 14,50% anual |
| Recorte aprobado | 0,25 puntos porcentuales |
| Decisión del comité | Unánime |
La guerra de Irán condiciona al Banco Central
El comunicado del Comité de Política Monetaria señaló que las próximas decisiones deberán incorporar información sobre la profundidad y la duración de los conflictos en Oriente Medio, así como sus efectos directos e indirectos sobre el nivel de precios.
La presión sobre los combustibles y la incertidumbre global limitan el margen del Banco Central para seguir bajando los tiposxxxxxxxxxxxxx
El precio de la energía se ha convertido en uno de los principales riesgos para la inflación brasileña. Por ello, la autoridad monetaria ha defendido una estrategia de cautela pese al inicio del ciclo de bajadas.
La inflación marca el margen de las próximas bajadas
La tasa Selic es la principal herramienta del Banco Central de Brasil para contener la inflación. Un recorte de tipos puede aliviar el coste del crédito y apoyar la actividad económica, pero también puede aumentar las presiones sobre los precios si el entorno externo se deteriora.
El Banco Central mantiene una política prudente porque el avance de los combustibles puede trasladarse al conjunto de los precios
Con la decisión anunciada este miércoles, Brasil sitúa su tipo de referencia en el 14,50% anual, en un momento en el que la política monetaria queda condicionada por la evolución de la guerra de Irán y los precios internacionales de la energía.



