La reunión entre Claudia Sheinbaum, Jamieson Greer y Marcelo Ebrard también puso el foco en las reglas de origen, los minerales críticos y los conflictos comerciales aún pendientes entre ambos países.
El pacto llega después de que ambos Gobiernos pusieran en marcha en marzo las conversaciones técnicas previas a la revisión conjunta del tratado, fijada para el 1 de julio de 2026, una fecha que ya figura en la hoja de ruta oficial de Washington.
México y EEUU activan la revisión del T-MEC
La reunión celebrada el lunes en Palacio Nacional sirvió para elevar el nivel político de unas conversaciones que hasta ahora habían arrancado en formato técnico. Según la declaración conjunta, las partes acordaron que la primera ronda oficial bilateral se celebre en México durante la semana del 25 de mayo, con la intención de llegar a la revisión del T-MEC con avances concretos en varios frentes.
El mensaje de ambos Gobiernos apunta a una estrategia de refuerzo de la relación comercial entre los dos mayores socios del bloque norteamericano, con especial atención a la industria manufacturera y a los sectores considerados estratégicos para la cadena de suministro regional.
La primera ronda oficial bilateral para revisar el T-MEC se celebrará en Ciudad de México en la semana del 25 de mayo de 2026
Entre los asuntos prioritarios aparecen el endurecimiento o actualización de las reglas de origen en ramas como la automoción, la cooperación en minerales críticos y la resolución de los contenciosos comerciales que siguen abiertos entre México y EEUU. Washington ya había situado estas materias en el centro de las conversaciones previas iniciadas en marzo.
Automoción, acero y agro, en el centro de la agenda
Antes del encuentro con Sheinbaum, las delegaciones de ambos países mantuvieron contactos con representantes de la industria automotriz, un sector que vuelve a colocarse en el núcleo de la negociación por su peso en el comercio bilateral y por la importancia de las reglas de origen dentro del tratado. Las propias autoridades mexicanas y estadounidenses han identificado ese punto como uno de los más sensibles de la revisión.
Marcelo Ebrard ya había adelantado que el diálogo con Washington se centraría en el comercio de acero, aluminio, automoción y sector agropecuario, además de las propuestas mexicanas en materia arancelaria. A eso se suma la idea de sustituir importaciones de fuera de la región para priorizar a productores de México, EEUU y Canadá.
La mención a los minerales críticos también gana peso en plena carrera industrial en Norteamérica. De hecho, la oficina del representante comercial de EEUU ya anunció este año un plan de acción bilateral con México en esa materia como paso previo a la revisión del acuerdo.
La revisión del tratado llega con la industria automotriz, el acero, el aluminio y los minerales críticos como principales focos de presión entre México y Washington
El tratado sostiene el grueso de las exportaciones mexicanas
La relevancia de la negociación se explica por el peso que tiene el mercado estadounidense para la economía mexicana. Según los datos oficiales citados por el Gobierno de México, EEUU absorbe el 84% de las exportaciones mexicanas, unas ventas al exterior valoradas en unos 565.500 millones de euros, al convertir los 665.000 millones de dólares al tipo de cambio de referencia del BCE del 20 de abril de 2026, situado en 1 euro = 1,176 dólares.
Además, el tratado de libre comercio vigente desde 1994, renegociado en 2020, permitió que el intercambio regional se multiplicara por 30 en las últimas décadas, según la parte mexicana. Washington, por su parte, recuerda que la revisión conjunta del acuerdo está formalmente prevista para este 1 de julio de 2026.
| Clave económica del T-MEC | Dato |
|---|---|
| Fecha de la primera ronda oficial bilateral | Semana del 25 de mayo de 2026 |
| Fecha de la revisión conjunta del T-MEC | 1 de julio de 2026 |
| Peso de EEUU en las exportaciones mexicanas | 84% |
| Valor de las exportaciones mexicanas a EEUU | 565.500 millones de euros |
| Tipo de cambio usado para la conversión | 1 euro = 1,176 dólares |
Trump mantiene presión con los aranceles
La negociación se produce además en un contexto de presión comercial por parte de la Administración de Donald Trump, que ha vinculado en distintas ocasiones los aranceles a productos mexicanos con cuestiones como la seguridad fronteriza y la lucha contra el narcotráfico. Aunque varias de esas medidas se han pospuesto, la amenaza de sustituir el T-MEC por acuerdos bilaterales sigue formando parte del ruido político que rodea la revisión.
Ese escenario eleva la importancia de la cita de mayo, que será la primera prueba política real para medir hasta dónde están dispuestos a acercar posiciones México y EEUU antes de que arranque la revisión formal del principal acuerdo comercial de Norteamérica.
El mercado estadounidense concentra 565.500 millones de euros de exportaciones mexicanas, lo que convierte la revisión del T-MEC en una negociación clave para Sheinbaum
Con esa dependencia comercial sobre la mesa, la reunión del lunes dejó una fecha cerrada y una agenda definida: automoción, reglas de origen, minerales críticos y disputas pendientes serán los ejes de una negociación que marcará el futuro inmediato del comercio en Norteamérica.



