La evolución de la matriz eléctrica latinoamericana consolida a la región como una de las menos dependientes del carbón y una de las más renovables del mundo. El impulso de la solar y la eólica, junto con el peso todavía decisivo de la hidroeléctrica, ha permitido contener la exposición del sistema eléctrico a la volatilidad de los combustibles fósiles, una ventaja que organismos regionales como Olade también vienen subrayando en sus balances más recientes.
La generación solar y eólica avanzó más que la demanda eléctrica en América Latina y el Caribe y abrió espacio para un recorte de la producción fósil
Mercado eléctrico con más peso renovable
Las cifras difundidas por Ember sitúan a América Latina y el Caribe con un 63% de su electricidad generada a partir de fuentes renovables en 2025, claramente por encima del promedio mundial. En paralelo, la región registró un crecimiento de 39 TWh en generación solar y eólica, frente a un aumento de 16 TWh de la demanda eléctrica, un desequilibrio favorable que contribuyó a recortar en 9,5 TWh la producción con combustibles fósiles, según los datos facilitados en el informe trasladado por el usuario y en la trayectoria reciente ya reflejada por Ember para la región.
| Indicador eléctrico en América Latina y el Caribe en 2025 | Dato |
|---|---|
| Generación renovable sobre el total | 63% |
| Peso conjunto de solar y eólica | 19% |
| Peso de la hidroeléctrica | 40% |
| Crecimiento solar y eólica | 39 TWh |
| Crecimiento de la demanda | 16 TWh |
| Caída de la generación fósil | -9,5 TWh |
A escala global, la solar y la eólica cubrieron el 99% del crecimiento de la demanda eléctrica en 2025 y, al sumarse al resto de tecnologías limpias, favorecieron una caída de la generación fósil, un fenómeno que Ember considera excepcional en lo que va de siglo.
Brasil y Chile tiran del cambio regional
Dentro del bloque latinoamericano, Chile y Uruguay destacaron por su elevada cuota de generación solar y eólica, con un 38% y un 46%, respectivamente, mientras Brasil alcanzó el 27%, por encima de la media global del 17%. En cambio, otras grandes economías quedaron por debajo de ese listón, como Argentina con un 16%, México con un 13% y Colombia con apenas un 5%, lo que evidencia una transición todavía desigual en la región. Los datos comparables de Ember para 2024 ya situaban a Chile, Uruguay y Brasil entre los países más avanzados del bloque.
Brasil sobresale por el fuerte crecimiento de la solar y la eólica, mientras Chile refuerza su liderazgo con más almacenamiento en baterías
El informe subraya especialmente el caso de Brasil, que se colocó entre los cuatro países con mayor crecimiento mundial en generación solar y eólica en 2025. La energía solar ya cubrió el 12% de la electricidad brasileña y superó a la generación fósil, situada en el 11%, después de multiplicar por más de cinco su peso desde 2021. Además, Brasil generó el 87% de su electricidad con renovables, el porcentaje más alto entre las economías del G20. La evolución reciente del país ya había sido destacada por Ember y por análisis internacionales sobre el peso creciente de la solar y la eólica en su mix eléctrico.
En Chile, el avance también fue especialmente intenso. El país se situó segundo del mundo en cuota de energía solar dentro de su matriz eléctrica, con un 25% de la generación total procedente del sol en 2025. A ello se añadió el fuerte despegue del almacenamiento: la capacidad instalada con baterías pasó de 3,5 GWh en 2024 a 7,6 GWh en 2025, un salto que permitió redistribuir el 76% de la nueva generación solar más allá de las horas de luz y reducir así el desperdicio energético.
| Países latinoamericanos destacados en 2025 | Solar y eólica sobre la electricidad total |
|---|---|
| Uruguay | 46% |
| Chile | 38% |
| Brasil | 27% |
| Argentina | 16% |
| México | 13% |
| Colombia | 5% |
Ese refuerzo del almacenamiento explica buena parte del cambio estructural chileno. Las renovables ya habían superado a los combustibles fósiles en la matriz eléctrica chilena en 2023, pero el desarrollo de las baterías acelera ahora la capacidad del sistema para absorber más producción solar y gestionar mejor la oferta en las horas de menor radiación.
Más margen frente al crudo, pero con riesgos
Otro de los datos que resalta Ember es que la solar y la eólica generaron en 2025 cinco veces más electricidad que el carbón en América Latina y el Caribe. En el conjunto del planeta, las renovables superaron al carbón por primera vez en más de un siglo, un cambio que refleja el giro progresivo del sistema eléctrico mundial.
La región reduce su dependencia fósil, pero grandes mercados como México siguen muy condicionados por el gas y por la volatilidad internacional
Los combustibles fósiles aportaron el 35% de la electricidad regional en 2025, frente al 47% registrado una década antes. Pese a ello, la dependencia sigue siendo elevada en algunos grandes mercados. México, por ejemplo, continúa generando cerca de tres cuartas partes de su electricidad con fuentes fósiles, principalmente gas, una exposición que Ember ya había vinculado a la dependencia del suministro procedente de EEUU y a la volatilidad exterior.
En este contexto, el analista de Ember para América Latina, Wilmar Suárez, defendió que el siguiente paso pasa por elevar la flexibilidad de los sistemas eléctricos mediante más almacenamiento en baterías, redes más robustas e integración regional. Esa idea coincide con los diagnósticos recientes sobre la transición energética latinoamericana, que insisten en que la principal barrera ya no es solo incorporar renovables, sino poder integrarlas con eficiencia en la red.
La lectura de fondo es clara: América Latina y el Caribe parte de una posición ventajosa en la carrera de la electrificación limpia, pero necesita acelerar inversiones en red, almacenamiento e interconexión para convertir ese liderazgo renovable en seguridad energética duradera. Esa es también la línea que han defendido responsables de Olade, que sitúan a la región como la más verde del mundo en generación eléctrica.



