El dato consolida una tendencia alcista que se inició en 2023, cuando el país superó por primera vez el umbral de los 300 millones de toneladas, y confirma el peso creciente del sector agrícola en la economía brasileña.
La producción de granos brasileña encadena tres años consecutivos de máximos históricos desde 2023
Un récord que rompe todos los registros previos
Hasta 2022, Brasil no había logrado superar la barrera de los 300 millones de toneladas anuales. Ese techo se rompió en 2023, con una cosecha de 316,4 millones de toneladas, y volvió a superarse en 2024, antes de alcanzar en 2025 el volumen más alto jamás registrado.
El avance refleja tanto el aumento de la productividad como la expansión del área dedicada a cultivos estratégicos, impulsados por la demanda internacional y la mejora de las condiciones agronómicas en varias regiones del país.
Desde 2023, Brasil ha incrementado su producción agrícola en casi 30 millones de toneladas
Soja, maíz y algodón lideran la producción
El liderazgo de la producción agrícola brasileña en 2025 se concentró en tres cultivos, todos ellos con cifras récord:
| Cultivo | Producción en 2025 (millones de toneladas) |
|---|---|
| Soja | 166,1 |
| Maíz | 141,7 |
| Algodón | 9,9 |
La soja, con 166,1 millones de toneladas, se mantiene como el principal cultivo del país, seguida del maíz, con 141,7 millones, mientras que el algodón alcanzó su mayor volumen histórico con 9,9 millones de toneladas.
Los tres principales cultivos registraron en 2025 las cifras más altas de toda la serie histórica
Aumento del área cosechada
El récord de producción estuvo acompañado por un incremento del terreno dedicado a la actividad agrícola. En 2025, el área cosechada se estimó en 81,6 millones de hectáreas, lo que supone un crecimiento del 3,2% respecto a 2024.
Este aumento equivale a 2,5 millones de hectáreas adicionales, lo que refuerza el papel de Brasil como uno de los mayores productores y exportadores agrícolas del mundo.
El crecimiento sostenido de la superficie cultivada y de los volúmenes cosechados apunta a un nuevo ciclo de expansión del sector agrario brasileño, con impacto directo en los mercados internacionales de materias primas.



