Antes del primer avance técnico, Brasil ejerce la presidencia pro tempore del bloque y ha reunido a los jefes negociadores para acordar directrices y calendario. El impulso político de agosto, con el contacto directo entre Mauro Vieira y Maninder Sidhu, se traduce ahora en trabajo de capítulo a capítulo —bienes, servicios, compras públicas, propiedad intelectual y sostenibilidad— con la meta de un texto equilibrado.
Reinicio con foco en resultados
Las tratativas, iniciadas en 2018 y frenadas por la pandemia en 2021, se reactivaron formalmente con reuniones técnicas los días 9 y 10 de octubre en Brasilia para definir la metodología y el alcance del nuevo intercambio. El bloque —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con Bolivia en proceso de adhesión— y Canadá quieren un acuerdo que reduzca aranceles y reglas friccionales en sectores estratégicos.
El reinicio de las conversaciones apunta a dinamizar un proceso clave para el Mercosur, con potencial de abrir nuevos mercados y reforzar la cooperación con Norteamérica
Los negociadores coincidieron en que el TLC debe blindar estándares laborales y ambientales y, a la vez, despejar incertidumbres comerciales en un contexto marcado por aranceles y medidas espejo entre grandes economías.
Qué está en juego para cada parte
Para Mercosur, el acuerdo abriría una vía de diversificación exportadora más allá de Asia y EEUU, con ventajas para la agroindustria, la energía y bienes intermedios. Para Canadá, el acceso preferencial a un mercado de más de 280 millones de consumidores añade resiliencia ante shocks y tensiones arancelarias, y refuerza su estrategia de diversificación de socios.
El pacto busca equilibrar oportunidades comerciales con la protección de sectores sensibles y normas laborales y ambientales
La sensibilidad agrícola, las reglas sanitarias y fitosanitarias y las cláusulas de transición en manufacturas asoman como los principales escollos, junto con el equilibrio entre exigencias de compras públicas y protección de industrias locales.
Calendario y datos clave
Los equipos prevén una fase técnica de varios meses con rondas periódicas y revisión política al cierre de cada tramo. Las partes buscan avances tangibles antes del relevo de la presidencia pro tempore de Mercosur, para llegar a 2026 con un borrador maduro.
Comercio de mercancías Canadá–Mercosur (2024)
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Intercambio total | 15.800 millones de dólares canadienses |
| Exportaciones de Canadá al Mercosur | 3.100 millones de dólares canadienses |
| Importaciones de Canadá desde Mercosur | 12.800 millones de dólares canadienses |
Hitos del proceso Mercosur–Canadá
| Fecha | Hito |
|---|---|
| 2018 | Lanzamiento de la negociación del TLC |
| 2021 | Pausa por la pandemia |
| 9–10 octubre 2025 | Reunión técnica en Brasilia para reactivar y fijar directrices |
El calendario apunta a un borrador de tratado para 2026, condicionado al consenso político interno y al avance técnico
El giro hacia acuerdos regionales y bilaterales se ha acelerado en 2025 ante la escalada de aranceles y la búsqueda de reglas previsibles. El reinicio con Canadá encaja en la agenda de aperturas del bloque y en la estrategia canadiense de reducir dependencia de un único gran mercado.
Avances en acceso a mercados y listas de desgravación, definición de salvaguardas para sectores sensibles y un anclaje sólido de sostenibilidad serán el termómetro del éxito. La clave política estará en el alineamiento interno del bloque y la velocidad de convergencia técnica de capítulos complejos como propiedad intelectual y compras públicas.
La reactivación del diálogo Mercosur–Canadá devuelve a la mesa un TLC con potencial para elevar el comercio y dar certidumbre regulatoria. El reto: sostener el ritmo técnico, ordenar sensibilidades y aterrizar un texto que combine apertura y equilibrio en un entorno global más exigente.



