La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, insistió en que «Maduro no es un presidente legítimo», sino el «líder fugitivo de un cartel». El operativo ha despertado inquietud internacional, pero Washington asegura que la prioridad es frenar la entrada de drogas en territorio estadounidense.
Un despliegue sin precedentes en aguas cercanas
La operación implica a destructores, buques anfibios, un crucero lanzamisiles y un submarino nuclear, todos posicionados en zonas estratégicas del Caribe. El objetivo declarado es patrullar las rutas marítimas utilizadas por los carteles y bloquear el supuesto entramado del «Cartel de los Soles», al que EEUU atribuye vínculos con altos mandos militares venezolanos.
El secretario de Estado, Marco Rubio, ha subrayado que países como Guyana y Trinidad y Tobago han expresado su apoyo directo al despliegue, sumándose a las menciones de Argentina, Paraguay y Ecuador como socios potenciales en la lucha antidrogas.
La Administración Trump ha movilizado recursos navales y aéreos en una de las mayores operaciones militares en el Caribe en décadas
Los países que respaldan a Washington
Aunque la Casa Blanca evita hablar de planes de ataque contra Venezuela, el volumen del despliegue ha generado especulaciones sobre posibles escenarios militares. Lo cierto es que Washington ha buscado el apoyo regional para legitimar su estrategia.
País | Posición declarada |
---|---|
Guyana | Apoyo confirmado |
Trinidad y Tobago | Apoyo confirmado |
Argentina | Mencionado como posible apoyo |
Paraguay | Mencionado como posible apoyo |
Ecuador | Mencionado como posible apoyo |
El respaldo de Guyana y Trinidad y Tobago resulta especialmente significativo, dado que ambos países mantienen disputas territoriales con Caracas y han manifestado su preocupación por la creciente influencia del narcotráfico en el Caribe.
El apoyo explícito de vecinos caribeños refuerza el mensaje de aislamiento internacional contra el Gobierno de Maduro
Maduro, en el centro de la ofensiva
Para Trump, el despliegue es un mensaje directo a Nicolás Maduro, al que acusa de usar el Estado venezolano para facilitar el tráfico de drogas. Washington recuerda que el mandatario está formalmente imputado en EEUU por narcotráfico, mientras Caracas denuncia que se trata de un pretexto para justificar una intervención extranjera.
El operativo también busca estrechar lazos con gobiernos de la región y reafirmar el compromiso de EEUU con la seguridad en el hemisferio. Sin embargo, analistas advierten de que la escalada militar puede desatar nuevas tensiones diplomáticas y polarizar aún más a América Latina.
La Casa Blanca insiste en que la operación es parte de su estrategia antidrogas, pero en Caracas la interpretan como un intento de intimidación política
Con más de 4.000 soldados desplegados, destructores y submarinos en la zona, la Administración Trump ha marcado un punto de inflexión en su estrategia hacia Venezuela. Mientras algunos gobiernos latinoamericanos respaldan abiertamente la iniciativa, otros prefieren mantener distancia ante el riesgo de que la operación derive en un conflicto de mayor escala.