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III CUMBRE IBEROAMERICANA (Brasil)
Declaracion de El Salvador
UN PROGRAMA PARA
EL DESARROLLO, CON ENFASIS EN EL DESARROLLO SOCIAL
1.
Los Jefes de Estado y de Gobierno Iberoamericanos, reunidos es Salvador,
Brasil, los días 15 y 16 de julio de 1993, dedicamos nuestra III
Cumbre al examen del tema del desarrollo con énfasis en el desarrollo
social.
2.
En esta oportunidad, reafirmamos nuestro pleno compromiso con la
democracia representativa, el respeto, la defensa y la promoción
de los Derechos Humanos y de las libertades fundamentales. En este
marco, reiteramos los principios de soberanía, no intervención e
integridad territorial y reconocemos el derecho de cada pueblo a
constituir libremente, en paz, estabilidad y justicia, su sistema
político y sus instituciones. Estos son objetivos básicos de la
comunidad de naciones aquí reunidas y factores integrantes de cualquier
política de cooperación. En este sentido, reiteramos plenamente
todo lo dispuesto en la Declaración de Guadalajara del 19 de julio
de 1991 y en el Documento de Conclusiones de Madrid del 24 de julio
de 1992, que constituyen un conjunto de normas y principios que
deben guiar nuestras relaciones.
3.
En Madrid, reconocimos que el desarrollo económico y social es uno
de los objetivos prioritarios que debe estar presente en la agenda
de todos los foros internacionales, especialmente en el de las Naciones
Unidas. Manifestamos, asimismo, nuestra plena disposición de brindar
la mejor colaboración a fin de que la ONU juegue el papel que le
corresponde en la nueva fase de las relaciones internacionales,
tanto en lo que se refiere a la paz y a al seguridad como a la promoción
del desarrollo económico y social de los pueblos.
4.
La Conferencia Iberoamericana constituye, en nuestro espacio político,
un foro de concertación dotado de características propias. Encontramos
su razón de ser en el reconocimiento de un acervo cultural común,
así como en la riqueza de nuestros orígenes y de su expresión plural.
Nos ofrece ocasión para consulta y reflexión sobre cuestiones del
interés de sus miembros. Su espíritu consolida un espacio abierto
a la cooperación y a la solidaridad.
5.
Las peculiaridades que nos distinguen estimulan, en esta Tercera
Cumbre, un amplio intercambio de ideas sobre el tema del desarrollo.
Nos impulsa la intención de contribuir, con nuestras reflexiones,
al debate que esperamos sea realizado por la comunidad internacional,
en los foros políticos de las Naciones Unidas, de la Organización
de los Estados Americanos (OEA) y en todos los foros especializados
en los que un Programa para el Desarrollo encuentre expresión.
6.
La coyuntura internacional ofrece una oportunidad singular para
la acción multilateral, con miras a la consecución de los objetivos
de la comunidad internacional, tanto en términos de solución de
los problemas económicos y sociales de mantenimiento de la paz y
de la seguridad. En primer lugar, la superación de la guerra fría
introduce nuevas posibilidades de estabilidad junto con nuevos riesgos
de conflicto, contradicciones y tensiones que podrán solucionarse
mejor si se tratan en el plano multilateral. En segundo lugar, la
desaparición de la confrontación ideológica Este-Oeste deberá contribuir
al surgimiento de un nuevo espíritu en las relaciones Norte-Sur
y al abastecimiento de un diálogo realista y constructivo sobre
la problemática del desarrollo. Por último, la conciencia generalizada
sobre los problemas que plantean el aumento de la pobreza, el agravamiento
de los riesgos ambientales y el crecimiento poblacional --que podrán
conducir al aumentos de las presiones migratorias--, genera una
disposición favorable hacia iniciativas en el plano internacional
destinadas a hacer frente a tales desafíos.
7.
Las nuevas condiciones internacionales han favorecido avances en
los campos de la paz y de la seguridad internacionales. Sin embargo,
en línea con las ideas del Secretario General de las Naciones Unidas,
consideramos que los compromisos de la Organización en los campos
de la política y de la seguridad no deberían llevarse a cabo a costa
de las responsabilidades en el campo del desarrollo. Asimismo, las
acciones en el marco del Programa para el Desarrollo deberán tener
en cuenta la importancia de las cuestiones sociales. Es importante
la reflexión que propicie un nuevo diálogo sobre el problema del
desarrollo en el marco de la resolución 47/181, basado en la premisa
de que condiciones económicas y sociales favorables fortalecen la
paz, y en la convicción de que las Naciones Unidas constituyen el
foro por excelencia para el planteamiento y la solución de los problemas
globales de forma integrada en cuanto a sus dimensiones políticas
socioeconómicas y humanitarias. Pretendemos, así, que nuestras consideraciones
sobre el tema puedan representar un aporte a la determinación de
los criterios que el Secretario General deberá establecer para la
realización de esta tarea.
8.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo
demostró que un amplio diálogo Norte-Sur es posible. Consideramos
que el signo de solidaridad que orientó las deliberaciones de dicha
Conferencia puede prevalecer en la definición de un "Programa
para el Desarrollo". Afirmamos que la promoción de un diálogo
constructivo es eficaz con el fin de identificar y explorar nuevas
formas de asociación solidaria para la promoción del desarrollo.
El diálogo reanudado debe preservar las competencias de los foros
especializados, particularmente las instituciones creadas en Bretton
Woods, en la promoción de la cooperación internacional para el desarrollo.
9.
Considerando que el bienestar de la población es un componente esencial
de las decisiones del Estado, especialmente aquellas que se adopten
en el área económica, creemos que la existencia de costos sociales
y ambientales en los procesos de industrialización y de ajuste impone
que el Estado actúe con determinación en la promoción de los cambios
estructurales que se requieren para el logro de sociedades más equitativas
y para la erradicación de la pobreza.
10.
En las condiciones actuales no se puede concebir una estrategia
de desarrollo uniforme y universal. Reafirmamos la noción de que
las estrategias individuales deben tener en cuenta la herencia cultural
y las fuerzas dinámicas de cada sociedad. Empero, se ha generalizado
la valoración de ciertos aspectos de estas estrategias individuales,
como la cobertura de las necesidades básicas de la población, el
desarrollo de los recursos humanos, la incorporación de los conocimientos
de la ciencia y de la tecnología, así como el fortalecimiento del
mercado, la promoción de administraciones transparentes y eficaces
y la búsqueda de la estabilidad macroeconómica. Por ello instamos
a la comunidad internacional a contribuir a la creación de un ambiente
favorable al desarrollo económico y social de nuestros pueblos.
11.
Tenemos presente en ese marco la relación mutua entre la consolidación
de la democracia y la promoción del desarrollo. La estabilidad política
favorece la realización de programas económicos y sociales efectivos.
Por el contrario, la ausencia de perspectivas de crecimiento con
justicia social dificulta la consolidación de la democracia y la
preservación de los derechos humanos. Si ya no es aceptable en el
mundo de hoy condicionar la observancia de los derechos civiles
y políticos a la previa obtención de plenas condiciones de desarrollo,
tampoco es plausible imaginar que la plena realización de los derechos
humanos pueda abstraerse de la situación económico-social de las
poblaciones involucradas.
12.
Tenemos presente, sobre todo, que la meta final del desarrollo es
la consecución de la dignidad plena del hombre. Si la comunidad
internacional ha sido capaz de reducir el riesgo de la destrucción
nuclear, deberá ahora eliminar el flagelo de la pobreza, del hambre
y del analfabetismo. Estos grandes males requieren, para su solución,
la participación activa de todos los agentes sociales, en especial,
de los directamente afectados. Es crucial, además, la inversión
en recursos humanos, para lo que se exige la acción coordinada del
Gobierno y de la iniciativa privada en cada uno de los países.
13.
Entre los temas substantivos de un Programa para el Desarrollo,
destacan las cuestiones de comercio, finanzas y tecnología, la deuda
externa, la cooperación para el desarrollo sostenible, la promoción
del desarrollo social y las cuestiones de población y corrientes
migratorias.
14.
La Asamblea General de las Naciones Unidas, sin perjuicio de las
competencias de los foros internacionales especializados, debe orientar
la política de cooperación internacional par el desarrollo hacia
un enfoque que interrelacione el acceso creciente de los países
en desarrollo a los mercados mundiales, a formas adecuadas de financiamiento
y a la tecnología moderna. Estos elementos permiten superar los
obstáculos al desarrollo y, al beneficiar a los países en desarrollo,
también abren oportunidades económicas a los países industrializados,
atenuándose así las presiones migratorias sobre estos últimos de
parte de aquellos que legítimamente buscan formas de elevar su nivel
de vida.
15.
Consideramos impostergable la conclusión satisfactoria de la Ronda
Uruguay. Un renovado sistema multilateral de comercio debe contar
con reglas de intercambio comercial más justas y equitativas, la
progresiva eliminación de las barreras arancelarias y no arancelarias,
fundamentalmente, debe evitar prácticas desleales de comercio, medidas
unilaterales restrictivas y medidas proteccionistas. Un resultado
equilibrado y global permitirá un mejor acceso a los mercados internacionales
y, por tanto, la consolidación de los procesos de modernización
y apertura.
16.
Adquiere una nueva importancia el perfeccionamiento del marco institucional
internacional, de modo que se atenúen los efectos negativos de la
inestabilidad del mercado financiero mundial para los países industrializados
y en desarrollo. Destacamos que las necesidades de financiación
de los países en desarrollo no podrán ser suplidas exclusivamente
por mecanismos de mercado. Los esfuerzos en favor del desarrollo
serán insuficientes si no son complementados con el aporte de recursos
en condiciones favorables e incluso concesionales.
17.
En lo que se refiere al acceso a tecnologías, incluso a tecnologías
sensibles, para el desarrollo económico y social vislumbramos señales
alentadoras del diálogo Norte-Sur. Este diálogo, se enmarca en el
progreso hacia objetivos amplios equilibrados de no proliferación,
en todos sus aspectos, de armas de destrucción masiva, y en la promoción
de la transferencia de alta tecnología para fines pacíficos. la
cooperación en dicho campo se debe fortalecer mediante el firme
compromiso de aunar esfuerzos en la lucha por la eliminación y no
proliferación de armas de destrucción masiva y de impedir que las
transferencias de alta tecnología para fines pacíficos sean desviadas
para uso militar. Esta cooperación debe basarse en derechos y obligaciones
claramente definidos y equilibrados, en medidas apropiadas de transparencia
y verificación, equidad y justicia, y en la previsibilidad de incentivos
y beneficios.
18.
El diálogo reanudado en la Conferencia de Río nos dio la base conceptual
e instrumental de la cooperación a largo plazo para el desarrollo
sostenible. Asoció esa nueva visión a la necesidad de transferencia
de recursos financieros nuevos y adicionales hacia los países en
desarrollo, así como al acceso de dichos países a la tecnología,
en condiciones favorables y, en su caso, concesionales. Sobre estos
nuevos fundamentos la comunidad internacional podrá avanzar con
seguridad.
19.
La satisfacción de las necesidades básicas en los países severamente
afectados por la expansión de la pobreza debe ser un objetivo de
alta prioridad en la acción gubernamental. El desarrollo social
y especialmente el combate a la pobreza, en cuanto a política de
Estado, no debe reducirse a una política sectorial. En esta tarea
es indispensable el trabajo conjunto con todos los actores sociales
y la plena participación de toda la sociedad. Reconocemos, asimismo,
la importancia de un esfuerzo análogo al que se hizo en la Conferencia
de Río que conduzca a la movilización y a la administración solidaria
de recursos internacionales para el fortalecimiento de los programas
nacionales. El desarrollo social incluye acciones dirigidas a mejorar
la distribución del ingreso, erradicar la pobreza e incrementar
y dar prioridad al gasto social en función de las necesidades básicas
en salud, educación y seguridad social. Es de particular importancia
destinar recursos para atender las necesidades de los grupos vulnerables
de la población, tales como niños, jóvenes, desempleados, mujeres
embarazadas, lactantes y ancianos. En este sentido, confiamos en
que la Cumbre Mundial para el Desarrollo Social de 1995 constituirá
un avance práctico y efectivo hacia la solución de los problemas
de la pobreza, el desempleo y la integración social. Los países
iberoamericanos nos comprometemos a adelantar acciones para llevar
a la misma una relación de los avances y resultados en estas áreas.
20.
Consideramos que el aumento significativo de las corrientes migratorias
internacionales, como consecuencia de la pobreza o de la violencia,
muestra la necesidad de que el Norte y el Sur encuentren soluciones
a los problemas económico-sociales de los países en desarrollo,
así como para garantizar el respeto a los derechos humanos de los
inmigrantes.
21.
Expresamos nuestra convicción de que la solución de los problemas
del desarrollo merece la máxima prioridad. Ratificamos los objetivos
y acuerdos alcanzados en el contexto de las Naciones Unidas en materia
de desarrollo. Coincidimos con el Secretario General en que el progreso
político y el desarrollo económico y social son inseparables y deben
perseguirse simultáneamente.
22.
Reafirmamos la importancia que otorga la comunidad internacional,
particularmente los países iberoamericanos, a la elaboración por
el Secretario General de las Naciones Unidas de un informe sobre
el Programa para el Desarrollo. Este ha de lograrse mediante un
diálogo universal, integral, transparente y constructivo, que sea
fiel reflejo de los principios consagrados en la Carta de las Naciones
Unidas y que ratifique el derecho de cada nación a elegir su estrategia
de desarrollo conforme a sus prioridades y necesidades.
SEGUNDA
PARTE
COOPERACIÓN
ENTRE LOS PAÍSES DEL ÁREA
23.
Los Jefes de Estado y de Gobierno iberoamericanos, en línea con
nuestras Declaraciones de Guadalajara y de Madrid, reafirmamos la
necesidad de fomentar formas efectivas de cooperación que contribuyan
a reducir las diferencias entre los países desarrollados y los países
en desarrollo. Reiteramos también la importancia de aportar nuevos
instrumentos operativos que concreten la cultura de la cooperación,
considerada como la piedra angular de nuestro diálogo.
24.
La continuación del diálogo en las sucesivas y periódicas reuniones
de nuestros Ministros de Relaciones Exteriores, la acción del Grupo
Coordinador de cinco países y las reuniones de nuestros Embajadores
Representantes Permanentes en las Naciones Unidas ha permitido,
por primera vez, un ejercicio de comprensión y toma de decisiones
sobre temas políticos de interés común para el área, llevado a cabo
por los veintiún países que conforman la Conferencia Iberoamericana,
lo que refuerza nuestro espacio político propio y favorece una cooperación
concertada. En ese contexto se destacan:
a)
Las consultas entre Cancillerías en casos de especial urgencia y
relevancia, previstas en el Apartado 14 del Documento de Conclusiones
de Madrid, se concretaron en el apoyo a los regímenes emanados de
la voluntad popular.
Asimismo
manifestamos nuestro total apoyo al restablecimiento del orden constitucional
en Guatemala, luego de la ruptura de las instituciones constitucionales
y democráticas acaecida el pasado 25 de mayo y nos congratulamos
por el esfuerzo que realizan Pueblo y Gobierno por consolidar la
democracia en su país y fortalecer el Estado de Derecho. Expresamos
también nuestro reconocimiento a la comunidad internacional, en
particular a la Organización de los Estados Americanos, por su apoyo
en este sentido.
b)
El cumplimiento del punto 9 del Documento de Conclusiones de Madrid,
se adoptó la decisión conjunta de solicitar a la Asamblea General
de Naciones Unidas la inclusión de un tema adicional en su 47 período
ordinario de Sesiones, en el que se solicita una opinión consultiva
de la Corte Internacional de Justicia de la Haya sobre el principio
de la no aplicación extraterritorial de las Leyes de un país a otro.
La Asamblea General acogió favorablemente la petición de la Conferencia
Iberoamericana y adoptó la decisión de mantener el nuevo tema en
el programa provisional del 48 período de Sesiones.
c)
El apoyo a las candidaturas de Brasil y España para ocupar los puestos
de Miembros No Permanentes del Consejo de Seguridad durante el período
1993-1994. Ambos países han sido elegidos y ejercen sus funciones
desde el pasado primero de enero.
Con
relación a este último punto, acordamos examinar los casos en que
se presenten candidaturas de países iberoamericanos en el Sistema
de las Naciones Unidas y otros organismos internacionales, con el
objeto de apoyarlas, siempre que correspondan al interés común de
nuestros países, y lo permitan los compromisos respectivos.
d)
La puesta en marcha de los programas de cooperación aprobados en
la II Cumbre, especialmente en los campos Educativo, Sanitario y
de Ciencia y Tecnología.
25.
Nos complace particularmente la puesta en marcha del Fondo para
el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe.
La instalación del Consejo Directivo y de la Secretaría Técnica,
el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo, las ratificaciones
que han asegurado su entrada en vigor y al firma del Convenio de
Sede permitirán el inicio de actividades de este organismo que constituye
una iniciativa ejemplar emanada de las Cumbres Iberoamericanas.
Invitamos a los Estados Iberoamericanos, que aún no hubieran ratificado
su Convenio Constitutivo, a que los hagan, si es posible, antes
de que finalice 1993, Año Internacional de las Poblaciones Indígenas.
26.
A fin de intensificar la concertación entre nuestros países y ampliando
el alcance de la decisión tomada en Madrid, acordamos la realización
de consultas informales entre los países iberoamericanos, previas
a las grandes reuniones internacionales, sobre todo a la Asamblea
General de las Naciones Unidas.
27.
Teniendo en cuenta su importancia para el tema central de esta Cumbre,
decidimos destacar los temas "Combate a la Pobreza" y
"Financiamiento del Desarrollo!" del conjunto de las cuestiones
discutidas en las reuniones sectoriales.
- Combate
a la pobreza
28.
Tomamos conocimiento de la realización, en Río de Janeiro, del Seminario
"Evaluación de las Experiencias con Iniciativas de Combate
a la Pobreza en América Latina", que se reunió simultáneamente
con el Seminario "Financiamiento del Desarrollo". Reiteramos
que la persistencia de la pobreza es éticamente inaceptable y constituye
una amenaza potencial para el futuro de nuestros países. Hacemos
nuestras las propuestas del encuentro (anexo nº 2), en particular
en el sentido de: (a) asegurarle carácter de primera prioridad,
en la acción gubernamental y en la asignación de recursos, a la
superación de la pobreza extrema; (b) formular y ejecutar programas
nacionales permanentes para la superación de la pobreza; (c) garantizar
eficiencia y transparencia en el uso de los recursos destinados
a los programas de superación de la pobreza; (d) buscar la cooperación
de los organismos regionales e internacionales de crédito y de promoción
del desarrollo a programas nacionales de superación de la pobreza;
y (e) apoyar la iniciativa de una Red de Cooperación, aprobada por
loa países participantes en el Segundo Taller de Intercambio de
Experiencias de Superación de la Pobreza, realizado en octubre de
1992 en La Serena, Chile.
-Financiamiento
del Desarrollo
29.
Tomamos nota de las conclusiones del seminario "Financiamiento
del Desarrollo", realizado en Río de Janeiro los días 28 al
30 de junio de 1993, que identificó cuatro principales desafíos:
a) la incorporación de los sectores de la economía informal, en
particular los de bajo ingreso, al sector formal de la economía,
ampliando su acceso al empleo y al consumo; b) la superación de
las disparidades regionales en el interior de cada país; c) la adopción
de políticas macroeconómicas y sectoriales que promuevan el aumento
de la competitividad en el contexto del proceso de globalización
de la economía internacional; y d) la promoción del desarrollo sostenible.
Apoyamos
los programas de acción y las propuestas contenidas en el documento
final del encuentro (anexo nº 3), dentro de las cuales resalta la
búsqueda, en cooperación con instituciones financieras multilaterales
y bilaterales, de mayor acceso a los recursos ofrecidos por las
economías desarrolladas, preferiblemente en condiciones favorables
y prioritariamente para actividades de desarrollo social.
Educación,
cultura, salud, ciencia y tecnología como instrumentos del desarrollo;
las soluciones de conjunto y las cuestiones intersectoriales.
-Salud
y Desarrollo: SIDA, una Cuestión Social y Económica
30.
En la Conferencia de Ministros de Salud de los países iberoamericanos,
realizada en Brasilia del 24 al 27 de mayo de 1993, reconoció la
urgencia de elaborar y aplicar, en el ámbito iberoamericano, una
política global para el control del Síndrome de Inmunodeficiencia
Adquirida. Los Jefes de Estado y de Gobierno aprobamos, y hacemos
nuestras, las conclusiones y recomendaciones de dicha Conferencia
(anexo nº 4). Resaltamos, en particular, la importancia de dedicar
mayores recursos financieros y humanos a las actividades de lucha
contra el VIH/SIDA, así como de promover la transferencia de tecnología
y la diseminación de información científica y técnica. Apoyamos
la propuesta de mantener o ubicar los programas de prevención y
control de VIH/SIDA y las iniciativas de revisión, actualización
y expedición de normas jurídicas que favorezcan la ejecución adecuada
de las medidas de prevención del VIH/SIDA, dentro del marco del
respeto a los derechos humanos y la protección de la salud pública.
31.
Expresamos paralelamente nuestra satisfacción con los avances realizados
para la ejecución del Plan Regional de Inversiones en Ambiente y
Salud, en atención a las resoluciones de las Cumbre de Guadalajara
y Madrid. Reafirmamos nuestro apoyo a la puesta en marcha del Plan;
declaramos nuestra convicción de que la organización de un Fondo
Multilateral de Pre-Inversiones, con componentes específicos en
cada País, constituye un instrumento fundamental para el fomento
de las inversiones en ambiente y salud; y estimulamos a los Países
Miembros de la Conferencia a adherirse al mismo. Solicitamos a la
Organización Panamericana de la Salud (OPS) que continúe sus esfuerzos
en apoyo a su ejecución e informe a la IV Cumbre sobre los progresos
realizados.
Registramos
con satisfacción la realización de la Conferencia sobre Saneamiento,
Medio Ambiente y Salud, en Brasilia, en el período del 26 al 28
de mayo de 1993, que tuvo por objetivo presentar a las autoridades
brasileñas competentes el Plan Regional de Inversiones en Ambiente
y Salud para América Latina y el Caribe y evaluar sus sugerencias.
- Educación
32.
Recogemos las conclusiones de la reunión de Ministros de Educación
de los países iberoamericanos (anexo nº 5), celebrada en Salvador
los días 7 y 8 de julio.
Hacemos
nuestras las recomendaciones de la reunión, en particular: (a) apoyar
y profundizar el desarrollo de programas de atención integral a
niños y adolescentes para el empleo futuro; (b) atribuir un carácter
más flexible a la Educación Técnica y a la Formación Profesional;
(c) reforzar la introducción de nuevas tecnologías educativas en
las escuelas y centros de formación y poner en marcha sistemas de
educación abierta y a distancia; y (d) desarrollar estas políticas
a través de la cooperación técnica y financiera internacional, teniendo
en cuenta los procesos de integración subregional en marcha y señalando
como prioritarias las cinco propuestas de acción enumeradas en el
documento final de dicha reunión.
- Programas
de Cooperación en el Campo de la Educación
33.
Hemos sido informados acerca de la puesta en marcha de los programas
de cooperación en el campo educativo aprobados en la Cumbre de Madrid.
Comienzan así a traducirse en realidades las aspiraciones a una
más estrecha colaboración en aquellas áreas, como la educación,
que se benefician de la afinidad cultural entre nuestros países.
a)
Programa de Televisión Educativa Iberoamericana
El
5 de julio se han iniciado las emisiones de la Televisión Educativa
iberoamericana a través del satélite HISPASAT. Se trata de una primera
fase en período de demostración que durará hasta el primer trimestre
de 1994. Simultáneamente se negocia con canales de televisión en
los diversos países iberoamericanos, para la redifusión de la señal
por la red terrestre. Su contenido se centra en la formación de
adultos, haciendo hincapié en el medio ambiente, la educación para
la salud y el entorno social iberoamericano, así como en la formación
técnica y ocupacional, y la formación de profesores. En la producción
de programas trabaja un equipo de especialistas procedentes de varios
países miembros de la Asociación de Usuarios, que en el último año
ha incorporado nuevos socios hasta un total de 164.
b)
Programa Mutis de intercambio de postgraduados
Con
el asesoramiento de la Comisión Consultiva se procedió a identificar
aquellas especialidades elegidas por incidir especialmente en los
desafíos relacionados con el desarrollo de nuestros países. En función
de estas especialidades se elaboró por la parte española la primera
convocatoria de becas, cuyo plazo comenzó el 15 de junio. En ella
se incluye un número restringido de centros, sin perjuicio, de que
otros se incorporen en próximos años. Del total de 400 becas ofrecidas
por España, 200 serán para estudios en centros españoles y las otras
200 para estudios en otros países iberoamericanos. Por su parte,
México ofrece 400 becas y recientemente inició la difusión de su
programa, el cual estará orientado a apoyar estudios de Maestría,
Diplomados, Cursos cortos, especialidades y estancias de investigación
en las diferentes áreas de conocimiento en centros académicos de
reconocida excelencia. Argentina y Brasil, que han anunciado su
contribución al Programa Mutis, harán pública sus correspondientes
convocatorias, de acuerdo con sus respectivos calendarios docentes.
c Programa
de Alfabetización y Educación básica de adultos
Después
de las primeras misiones de estudio se diseñó el primer programa
para El Salvador, centrado en la zona de Cabañas, que es una de
las más castigadas por la guerra hoy felizmente superada. En junio
se procedió a la firma de los convenios de colaboración entre las
autoridades competentes españolas y salvadoreñas, así como la OEI.
Está prevista la participación activa de 150 educadores salvadoreños,
que comenzarán sus actividades de alfabetización a finales de este
año, después de realizarse un trabajo previo de censo de alfabetizados,
diseño de materiales didácticos, acciones de capacitación del personal
educados, entre otras. Por otra parte en mayo se iniciaron en Santo
Domingo las primeras sesiones de trabajo con vistas al lanzamiento,
en el segundo semestre de este año, de un nuevo programa adaptado
a las características de la República Dominicana.
- Creación
del Forum Permanente sobre Gestión Pública y Problemas de Gobierno
para América Latina, Caribe, España y Portugal
34.
Acogemos con interés el proyecto de la Escuela Brasileña de Administración
Pública (EBAP) de la Fundación Getulio Vargas, con el apoyo del
"Instituto de Pesquisas de Relaçoes Internacionais" (IPRI),
vinculado al Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, para
la creación de un Forum Permanente sobre Gestión Pública y Problemas
de Gobierno para América Latina, Caribe, España y Portugal. Dicho
forum tendrá por objetivo reunir informaciones, promover estudios
e incentivar la realización de cursos de formación y talleres sobre
Administración Pública y Gobierno en distintas capitales del área
iberoamericana, con la participación por módulos, conforme al interés
del curso o taller específico para todos o para grupos de países.-
Deberá ser concebido como organismo coordinador, entre los países
interesados, de las actividades de una red integrada por instituciones
gubernamentales y académicas iberoamericanas cuyo centro de planificación
será la EBAP, en Río de Janeiro. Se está solicitando apoyo financiero
del BID para tornar viable el proyecto sin perjuicio de explorar
otras fuentes de financiamiento como el PNUD o el Banco Mundial.
Los Jefes de Estado y de Gobierno recomiendan al BID que considere
positivamente esta solicitud.
Atendiendo
a lo explicitado en el punto nº 33 del documento final de la II
Cumbre Iberoamericana celebrada en Madrid en 1992, que se vincula
con el área de proyectos de modernización del Estado, expresamos
nuestro respaldo a los programas del Centro Latinoamericano de Administración
para el Desarrollo, (CLAD), organismo internacional de carácter
intergubernamental integrado por la mayoría de los países de América
Latina y del Caribe y por España, cuya misión es orientar los procesos
de transformación del Estado y la modernización administrativa del
sector público.
- Programa
Gerencial de Informática en la Administración Pública 35. Apoyamos
el proyecto presentado por el "Serviço Federal de Processamento
de Dados (SERPRO)" de Brasil, en el sentido de organizar el
"Programa Gerencial de Informática en la Administración Pública",
orientado hacia los administradores y técnicos de informática que
trabajen en instituciones gubernamentales de los países iberoamericanos.
- Cultura
36.
Recogemos las conclusiones y recomendaciones de la Reunión de Ministros
y Responsables de Cultura iberoamericanos celebrada en Salvador
los días 9 y 10 de julio (anexo nº 6), donde se destaca el papel
fundamental de la cultura para la solución de los problemas que
enfrentan nuestras sociedades.
Reafirmamos
que las naciones iberoamericanas constituyen un espacio cultural
propio, enriquecido por su diversidad nacional y regional, que comparte
valores lingüísticos, históricos y una concepción común del ser
humano y de su futuro. En ese sentido nos comprometemos a la preservación
y proyección de este espacio cultural. Para ello, apoyamos iniciativas
en el campo de las industrias culturales, producción cinematográfica,
aprovechamiento con propósitos culturales de los medios de comunicación,
Mercado Interamericano del Libro, archivos y bibliotecas, armonización
legislativa, conservación y fomento del patrimonio, cooperación
artística y desarrollo lingüístico. Reconocemos, por lo tanto, la
necesidad de destinar para el desarrollo cultural los recursos humanos,
financieros e institucionales apropiados.
- Cumbre
del Pensamiento
37.
Tomamos nota con interés de la realización en la ciudad Antigua,
Guatemala, los días 26 al 29 de abril de 1993, de la reunión "Cumbre
del Pensamiento: Visión Iberoamericana 2000", cuyas conclusiones
se encuentran en el anexo nº 7.
Destacamos
la importancia, para el futuro de Iberoamérica, de iniciativas como
la Cumbre del Pensamiento, que examinó el papel de la democracia,
de los derechos humanos, de la educación, de la cultura, de la ciencia
y de la tecnología en la construcción de sociedades desarrolladas.
Apoyamos la serie de propuestas contenidas en el documento final.
Destacamos en particular aquellas tendiente a garantizar el derecho
al desarrollo, tales como la intensificación de programas de educación
compensatoria, destinado a corregir las desigualdades sociales resultantes
de diferencias de renta, y la adopción de medidas para aumentar
el número de investigadores en el área de ciencia y tecnología.
- Grandes
ciudades
38.
Hemos sido informados de las conclusiones de la I Conferencia de
Ciudades para el Siglo XXI, realizada en Río de Janeiro los días
3 al 5 de junio de 1993 (anexo nº 8), donde fueron examinados los
problemas urbano-ambientales que afectan particularmente a las grandes
ciudades latinoamericanas. Se enfatizó, en dicha ocasión, la importancia
del intercambio amplio y sistemático de experiencias en esa área
y la necesidad de que las agencias internacionales de desarrollo
y reconstrucción otorguen atención a los esfuerzos e iniciativas
que realizan por las comunidades locales iberoamericanas. La Conferencia
de Ciudades apoyó la iniciativa de crear el Centro Iberoamericano
de Desarrollo Estratégico Urbano (CIDEU), en Barcelona.
- La
niñez en la agenda del desarrollo y la democracia
39.
Aprobamos y hacemos nuestras las conclusiones y propuestas de los
representantes gubernamentales de los países iberoamericanos participantes
en le seminario sobre "La niñez en la agenda del desarrollo
y la democracia" (anexo nº 9), realizado en Fortaleza, del
7 al 9 de junio de 1993.
Destacamos,
en particular, la importancia de dar prioridad a la asignación de
recursos para asegurar el cumplimiento de los Planes Nacionales
de Acción (PNA); decidimos integrar plenamente en las estrategias
nacionales de desarrollo a los PNA; y coincidimos en impulsar las
políticas nacionales en favor de la niñez. Observamos con beneplácito
proyectos tales como el realizado por el Banco Interamericano de
Desarrollo sobre Reforma Social y Pobreza que crean expectativas
favorables para la situación de las familias y de los niños y niñas
de Iberoamérica, e instamos a las agencias y organismos internacionales
y bilaterales de cooperación a otorgar prioridad a la concesión
de recursos financieros y técnicos necesarios para la ejecución
de los PNA.
- Agricultura
y recursos naturales
40.
Tomamos nota del informe preparado por el IICA sobre el Seminario
"Agricultura y Recursos Naturales: Fuente de Competitividad
y Patrimonio de Iberoamérica", celebrado en San José de Costa
Rica, los días 24 y 25 de junio de 1993.
Resaltamos
la importancia del desarrollo y expansión de la Agricultura para
la superación del hambre y la pobreza, principales obstáculos al
desarrollo sostenible en los países latinoamericanos. En ese sentido,
destacamos la apremiante necesidad de intensificar la cooperación
internacional en el campo agrícola, por medio de programas que incluyan
recursos financieros adicionales, transferencia de tecnología y
medidas de liberalización del comercio de productos agrícolas.
- La
ciencia, la tecnología y la cooperación técnica
41.
Recogemos los resultados de la Conferencia "Ciencia y Tecnología
para el Desarrollo Sostenible" realizada en Salvador en el
período del 4 al 7 de julio. En línea con el Documento Resumen y
Recomendaciones del encuentro (anexo nº 10), reconocemos la necesidad
de estimular una nueva relación entre el desarrollo sostenible y
los actuales modelos científicos y tecnológicos, orientada al desarrollo
de las capacidades creativas e innovadoras para la lucha por la
democratización y la mejora de la calidad de vida y en contra de
la pobreza. Afirmamos la importancia de realizar las recomendaciones
y compromisos derivados de la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre Medio Ambiente y Desarrollo, especialmente por lo que se refiere
al fomento de los estudios y proyectos de cooperación encaminados
al conocimiento de la diversidad biológica con el objetivo de su
conservación y utilización por cada país.
Apoyamos
la investigación científica y el desarrollo y la difusión de tecnología
como factores básicos del desarrollo sostenible, lo que requiere
la asignación de recursos compatibles con el mismo. En ese marco,
la cooperación internacional en ciencia y tecnología asume creciente
importancia, por lo cual es necesario reforzar las capacidades nacionales
y la articulación de Universidades, centros de investigación y desarrollo
y empresas. Exhortamos a la Comunidad Científica y Tecnológica iberoamericana
a que asuma su creciente responsabilidad social, contribuyendo a
la vinculación de la investigación con el sector productivo y al
logro del desarrollo sostenible. Consideramos que la cooperación
científica y tecnológica en el ámbito iberoamericano constituye
una actividad estratégica para la consecución de los objetivos de
integración, cohesión y desarrollo sostenible. En este sentido,
se debe: a) potenciar iniciativas regionales en ciencia y tecnología,
como el Mercado Común del Conocimiento, el CYTED, el Programa Bolívar,
la RITLA, el COLCYT y el Acuerdo Marco de la ALADI, como instrumentos
idóneos para propiciar un espacio para la reflexión iberoamericana
sobre la aplicación de la ciencia y la tecnología al desarrollo
sostenible; b) perfeccionar con urgencia los métodos de gestión
de la cooperación, buscando madurar una nueva concepción de cooperación;
c) profundizar los estudios sobre la idea de crear una Universidad
Abierta Iberoamericana de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo
Sostenible.
Alentaremos
acciones conjuntas en la Comisión de Ciencia y Tecnología para el
Desarrollo de la Organización de las Naciones Unidas, apoyando particularmente
sus trabajos en los temas sustantivos respecto a la universalización
de las tecnologías para atender a las necesidades básicas de las
poblaciones de bajos ingresos, del nuevo papel de la mujer frente
al desarrollo tecnológico y de la integración de la ciencia y tecnología
en favor del desarrollo sostenible.
42.
Recibimos con interés el proyecto del Instituto Río Branco (IRBr)
del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, de organizar
un curso de actualización para diplomáticos, en fecha que será oportunamente
anunciada. Habrá 25 plazas y el Instituto concederá 18 becas con
recursos del PNUD.
- Seguridad
Social
43.
En cumplimiento del mandato recogido en el Documento de Conclusiones
de Madrid, se han iniciado los trabajos para la elaboración de un
código iberoamericano de seguridad social. Este proyecto, que cuenta
con el apoyo técnico de la Organización Iberoamericana de Seguridad
Social, será presentado a la consideración de los Jefes de Estado
y de Gobierno en la IV Cumbre Iberoamericana.
- Reuniones
e iniciativas no gubernamentales
44.
Expresamos nuestra gratitud por las conclusiones aportadas por el
I Encuentro Iberoamericano de Periodistas, dedicado al tema del
papel de los medios de comunicación en la integración, que se realizó
en Salvador (BA) del 8 al 10 de julio. Asimismo, tomamos nota con
satisfacción de los resultados del encuentro de los Presidentes
de Organizaciones Empresariales, reunidos en Salvador del 12 al
16 de julio, para debatir cuestiones como la modernización de la
economía y la responsabilidad de los empresarios en la formación
profesional y la educación básica. Agradecemos igualmente la contribución
de los representantes sindicales, que se reunieron en Salvador del
12 al 14 de julio con el objeto de profundizar el intercambio entre
las centrales iberoamericanas y formular propuestas del movimiento
sindical. Entre estas, tomamos nota, con interés, de la sugerencia
presentada por la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT)
de convocarse una Cumbre Social Latinoamericana, en preparación
de la Cumbre Mundial para el Desarrollo Social.
- Otras
Iniciativas de Interés
45.
Tomamos nota con interés de otros eventos e iniciativas cuya descripción
figura en el anexo nº 1.
TERCERA
PARTE
- MATERIAS
DE INTERÉS
46.
Ratificamos nuestro firme compromiso con la Cumbre Mundial para
el Desarrollo Social, que ocurrirá dentro del marco de la celebración
del cincuentenario de las Naciones Unidas. Reiteramos la decisión
de nuestros países de participar activamente en el proceso preparatorio
y, al más alto nivel, en las sesiones de la Cumbre, que se celebrará
en Copenhague durante 1995. Manifestamos igualmente nuestro beneplácito
por la convocatoria de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
Población y Desarrollo (Egipto, 1994), sobre la Mujer (China, 1995)
y sobre Asentamientos Humanos (Turquía, 1996). Asimismo, recordamos
la importancia de la Asamblea Extraordinaria de la OEA, que se celebrará
en México, en 1994, con el propósito de concertar mecanismos de
cooperación en la lucha contra la pobreza.
47.
Encargamos a la Organización Iberoamericana de la Juventud de la
O.E.I. (Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación,
la Ciencia y la Cultura) y a su VII Conferencia de Ministros Responsables
de la Juventud, que tendrá lugar en Montevideo en abril de 1994,
para que diseñe un Programa Regional de Acciones para el Desarrollo
de la Juventud en América Latina. Dicha propuesta contemplará un
conjunto de actuaciones en los ámbitos de la educación, el empleo,
la salud, la legislación, la cultura, la recreación y en todas aquellas
esferas que tiendan a mejorar la calidad de vida de nuestros jóvenes.
48.
Hacemos votos por el éxito del XI Congreso Indigenista Iberoamericano
a realizarse próximamente en Nicaragua y para que de dicha reunión
emanen resultados que favorezcan el pleno respeto a los Derechos
Humanos y al desarrollo de las poblaciones indígenas en América
Latina y el Caribe.
49.
Reconocemos la importancia de la entrada en funcionamiento, el 1º
de febrero de 1993, del Sistema de la Integración Centroamericana
(SICA), creado por el Protocolo de Tegucigalpa, cuyo objetivo primordial
es constituir a Centroamérica como Región de Democracia, Desarrollo,
Paz y Libertad, fundamentada principalmente en el respeto, tutela
y promoción de los derechos humanos. Requerimos a los Estados y
organismos internacionales que brinden cooperación efectiva para
que el SICA promueva y fortalezca sostenidamente la integración
subregional centroamericana y alcance su propósito fundamental.
50.
Manifestamos nuestro compromiso con la modernización de la administración
pública y la eficiencia del Estado. En ese sentido, seguiremos con
interés los trabajos del Grupo de Río, que organizará próximamente
un taller en Quito sobre la modernización de la administración pública
en los países de dicho Grupo.
51.
Decidimos apoyar la candidatura de la República Argentina al Consejo
de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, para el
período 1994-1995, en las elecciones que tendrán lugar en el 48º
período de sesiones de la Asamblea General de dicha Organización,
para cubrir la vacante correspondiente a los países del Grupo Latinoamericano
y del Caribe.
52.
En el marco del entendimiento establecido respecto al apoyo a las
candidaturas de los países iberoamericanos, decidimos apoyar la
candidatura del Señor Rafael Moreno a la Dirección General de la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
(FAO) para el período 1994-1999, en las elecciones que tendrán lugar
durante la XXVII Conferencia General de esta Organización, en noviembre
de 1993.
53.
Expresamos nuestro apoyo a la celebración del I Congreso Iberoamericano
de Ciencia Política, que se realizará en Santiago, Chile, entre
los días 27 y 29 de septiembre próximo y al Primer Congreso Internacional
de la Lengua Española que se celebrará en la Ciudad de México en
junio de 1994.
54.
Expresamos nuestra satisfacción por los resultados obtenidos en
la Conferencia Intergubernamental Iberoamericana sobre Políticas
para Personas Ancianas y Personas con Discapacidades, llevada a
cabo en Cartagena de Indias, en octubre de 1992, y declaramos nuestra
intención de apoyar decididamente los programas de cooperación que
se deriven de este evento.
55.
Considerando que su exitoso proceso de pacificación constituye para
El Salvador la prueba viviente ante los países del mundo de su voluntad
por la paz. Acordamos apoyar, con todos los medios a nuestro alcance,
la puesta en práctica del programa de cultura de paz para El Salvador
auspiciado por la UNESCO. Igualmente apoyamos la realización de
un foro internacional de cultura de paz en dicho país, para principios
de 1994, con la plena seguridad de que tal experiencia educativa,
además de contribuir al reencuentro definitivo de la sociedad salvadoreña,
influenciará positivamente el desarrollo de los diversos procesos
de pacificación en otros países.
56.
El grave problema de la producción, tráfico y consumo ilícitos de
drogas debe considerarse desde una perspectiva integral y bajo el
principio de la responsabilidad compartida. En este contexto, reiteramos
nuestro firme compromiso con los principios y objetivos enunciados
en las Cumbres de Guadalajara y Madrid, orientados a la lucha frontal
contra el narcotráfico y sus secuelas.
57.
Reiteramos nuestra firme condena al terrorismo por su desprecio
a la vida, las libertades y la dignidad de la condición humana y
a su vinculación, en algunos casos, con el narcotráfico. Reafirmamos
nuestro decidido compromiso de cooperación para lograr una efectiva
erradicación del problema y nos solidarizamos con las víctimas de
este flagelo en el mundo.
58.
Consideramos indispensable el análisis del fenómeno mundial de la
corrupción, por su incidencia negativa en las democracias.
59.
Nos complacemos en registrar los avances hacia la completa entrada
en vigor del Tratado para la Proscripción de Armas Nucleares en
América Latina y el Caribe, en especial la aprobación de la Resolución
290 (E-VII) por parte de la VII Conferencia General Extraordinaria
de OPANAL. Destacamos también con satisfacción que casi la totalidad
de los países iberoamericanos suscribieron la Convención para la
Prohibición de Armas Químicas.
60.
Reiteramos nuestra posición firmemente contraria a toda forma de
proliferación de armas de destrucción masiva. Respaldamos asimismo
los esfuerzos de las Naciones Unidas para poner en vigencia el registro
de armas convencionales y la información anual sobre gastos militares.
61.
Reconocemos la importancia que tiene para nuestros países la articulación
de los distintos niveles en que se desarrolla la acción del Estado,
según los ordenamientos constitucionales de cada país. En este sentido,
otorgamos particular relevancia al fomento y desarrollo de la administración
local con pleno respeto de la autonomía y del funcionamiento democrático.
Entendemos que la cooperación entre el Estado y los diferentes sectores
sociales acerca al ciudadano a las instancias de decisión y tiene,
por tanto, consecuencias beneficiosas para el fortalecimiento de
la democracia y para el desarrollo económico y social en los países
iberoamericanos.
62.
Celebramos y apoyamos los progresos en la cooperación e integración
en nuestra región hacia el desarrollo armónico e integrado de nuestras
naciones. La cercanía, la complementariedad de necesidades y objetivos
de desarrollo, el aprovechamiento conjunto de capacidades son, entre
otros, elementos inéditos de moderna vinculación física que están
inspirando nuevos e importantes acuerdos entre países iberoamericanos.
63.
Hacemos votos por la obtención de resultados eficaces para la cooperación
en relación con la conservación y gestión de recursos pesqueros
objeto de la "Conferencia de Naciones Unidas sobre las Poblaciones
de Peces cuyos Territorios se Encuentran Dentro y Fuera de las Zonas
Económicas Exclusivas y las Poblaciones de Peces Altamente Migratorias",
que comenzó el día 12 de julio en Nueva York.
64.
Nuestros países han luchado por abolir todo tipo de discriminación
por razones de raza, de religión o de origen y otras formas de intolerancia.
Por ello, nos unimos a la preocupación universal por las crecientes
manifestaciones de xenofobia y racismo que se vienen presentando
en diferentes lugares del planeta y apoyamos el manejo que las Naciones
Unidas viene dando al problema. Reconocemos que el problema tiene
raíces tanto de índole económico como social y que, por ello, es
urgente estimular la cooperación internacional que conlleve mayores
y mejores oportunidades de trabajo y que permita disminuir las diferencias
entre nacionales y extranjeros.
65.
Teniendo en cuenta la importancia que tiene para el desarrollo económico
y social de nuestros pueblos la formación y perfeccionamiento de
los recursos humanos, decidimos crear un grupo de trabajo par la
armonización de los sistemas educativos, homologación de estudios
y reconocimientos de títulos entre los países iberoamericanos.
66.
Teniendo en cuenta la necesidad de evitar los obstáculos técnicos
a las exportaciones, decidimos que se realicen consultas, por los
organismos competentes, sobre los sistemas de normalización industrial
existentes y la posibilidad de su compatibilización.
67.
Expresamos nuestra satisfacción con los resultados de la Conferencia
Mundial sobre Derechos Humanos, ocurrida en Viena del 14 al 25 de
junio, cuyo documento final consolida y fortalece la cooperación
y actuación internacional en esta esfera, tanto en términos conceptuales
como por medio de recomendaciones prácticas para el trabajo de las
Naciones Unidas.
68.
Tomamos nota de las resoluciones recientes en foros internacionales,
sobre la necesidad de eliminar la aplicación unilateral, por cualquier
Estado, con fines políticos, de medidas de carácter económico y
comercial, contra otro Estado.
69.
Destacamos una vez más la contribución de los países iberoamericanos
en el mantenimiento de la paz mundial, en particular su participación
en varias operaciones de las Naciones Unidas.
70.
Hacemos votos porque el Secretario General de la ONU coadyuve con
sus esfuerzos al logro de una solución a la cuestión de Timor Oriental
en el marco de las normas y principios del Derecho Internacional.
71.
Impulsaremos la reestructuración y revitalización de las actividades
operacionales del sistema económico y social de las Naciones Unidas,
propugnando, en conjunto, la más amplia y equitativa participación
de los países de América Latina y el Caribe en sus órganos de dirección.
72.
Concordamos en la necesidad de adecuar el Consejo de Seguridad de
las Naciones Unidas a la nueva realidad internacional. Sobre este
particular, entendemos que es necesario llevar adelante una reforma
en su composición y en sus métodos de trabajo, que contribuya al
mejor desempeño de sus funciones. Los principios básicos que deben
orientar esa reestructuración son entre otros su mayor representatividad,
mayor transparencia en sus acciones y su mayor eficacia. Para ampliar
la representatividad geográfica del Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas es necesario profundizar el análisis sobre el aumento
equitativo del número de sus miembros permanentes y no permanentes,
sobre la base de un consenso general y respetando plenamente el
principio de igualdad soberana de los Estados.
73.
Manifestamos nuestro reconocimiento a Su Excelencia el Señor Itamar
Franco, Presidente de la República Federativa de Brasil, y al fraternal
pueblo brasileño, por la hospitalidad con que nos recibieron en
Salvador. Agradecemos, también, la eficiente organización que las
autoridades brasileñas han dado a esta Conferencia. Felicitamos
al Gobierno de Brasil, Secretaría Pro-Tempore de la III Conferencia,
por su contribución decisiva al éxito de esta reunión y convocamos
la IV Conferencia Iberoamericana en Cartagena de Indias, Colombia.
Salvador,
16 de julio de 1993
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