La música de la frontera texana no sólo se nutre de ‘narcocorridos’. Hay también otros grandes sonidos tradicionales en este territorio donde confluyen el folk estadounidense, el blues y las música tradicionales mexicanas.
Y nadie como Ry Cooder para hacer sonar este explosivo cocktail. Sobre todo, si le acompaña ese acordeonista sin par llamado Flaco Jiménez a quien el mundo debe, como poco, una estrella en el paseo de la fama.
A la vejez viruelas, Los Niños Mutantes han visto como su último disco, ‘Náufragos’, les eleva a la categoría de estrellas ‘indies’ después de una larga carrera en la que no se les ha hecho el caso que merecían.